Corredor nacional del Huemul

Foto: Hernán Povedano

Huemul

Hippocamelus bisulcus

Se estima que no más de 1.500 huemules sobreviven en Chile y Argentina, con poblaciones muy pequeñas y fragmentadas, vulnerables a una serie de amenazas, como incendios forestales, caza ilegal, reducción y modificación de su hábitat, entre otras. Como respuesta a esta crítica situación, nace el Corredor Nacional del Huemul (CNH), ambiciosa iniciativa público privada que busca restablecer las poblaciones de esta especie a través de corredores de vida silvestre en áreas claves de conservación en la Ruta de los Parques de la Patagonia.

El proyecto contempla todas aquellas áreas críticas dentro del territorio donde aún persisten poblaciones de huemul. Rewilding Chile comenzó el trabajo con esta especie en el ahora Parque Nacional Patagonia en el año 2015, y se han ido incorporando otras zonas a través de los años como o el área norte del Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins, la Reserva Nacional Futaleufú y alrededores y el sector Las Horquetas del Parque Nacional Cerro Castillo.

Sector norte del Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins – Cuenca del río Puelo

Desde el 2018 colaboramos con la organización Puelo Patagonia con el fin de identificar y conocer la distribución y abundancia del huemul en este sector, generando los primeros registros científicos de su presencia en esta área. La primera etapa de este proyecto contó con el apoyo de National Geographic, lo cual permitió el desarrollo de varias prospecciones de monitoreo que permitió establecer 28 puntos con cámaras trampas.

Reserva Nacional Futaleufú

Por medio del convenio de colaboración con Conaf Los Lagos, hemos realizado acciones conjuntas para fortalecer el monitoreo de huemules en esta reserva nacional. Gracias a esta alianza, 10 cámaras trampa se sumaron a la red de monitoreo de Conaf que ya contaba con 15 dispositivos para el registro de los individuos. Este trabajo se ha complementado con diversas salidas a terreno por parte del personal de CONAF y Rewilding Chile, dando como resultado avistamientos de huemul y huellas de éste, así como las primeras imágenes de cámaras trampas.

Las Horquetas – Parque Nacional Cerro Castillo

Con la adquisición de terrenos que hicimos en el sector Las Horquetas, aledaño al Parque Nacional Cerro Castillo, se abrieron nuevas oportunidades para la conservación del huemul, ya que este es un sector clave para las invernadas de esta especie. Gracias al trabajo conjunto con CONAF y SAG, hemos impulsado diversas acciones para su resguardo: retiro de cercos para conectar su hábitat, monitoreo e instalación de 16 cámaras trampa, y apoyo en la captura de huemules para seguimiento y tratamiento de individuos afectados por linfoadenitis caseosa (LCA). Complementariamente se han realizado visitas y acercamiento a los vecinos de los predios particulares de manera de realizar acciones coordinadas tendientes a disminuir las amenazas.

Foto: Hernán Povedano

Foto: Hernán Povedano

Foto: Hernán Povedano

Foto: Hernán Povedano

Foto: Hernán Povedano

Parque Nacional Patagonia

Los esfuerzos de conservación del Huemul parten el año 2004, con la compra de la estancia Valle Chacabuco para la creación del actual Parque Nacional Patagonia. las primeras acciones consistieron en el retiro gradual del ganado doméstico (recuperación de territorios que el huemul había perdido), y de cercos en aquellos sectores hábitat del huemul (bosque de lenga y áreas de matorral). Hasta la fecha, el monitoreo de las poblaciones de huemules, principalmente al norte del Lago Cochrane, nos ha permitido detectar no sólo un aumento numérico y de las zonas que ocupan los huemules, sino que también el conocimiento general respecto de la presencia histórica y actual de huemules en el área.

A la fecha dentro del parque existen 8 huemules con radio collar y 15 cámaras trampas para su monitoreo. Se espera en el futuro aumentar a 30 cámaras trampas, y anualmente marcar con radio collar a 6 u 8 huemules, además de poner aretes a 4 a 8 crías. El monitoreo actual abarca a un 30% de los 150 ejemplares existentes en el P.N. Patagonia. Este trabajo de monitoreo es realizado por tres guardafaunas.

En relación a las actividades y tiempos de los monitoreos, en noviembre comienza el seguimiento y acompañamiento a las hembras preñadas, cuyas crías nacen entre noviembre y diciembre. Luego en los meses posteriores, se le hace seguimiento a las crías, a través de registro y marcación. Durante el otoño se hace identificación de grupos, búsqueda de hembras e identificación de juveniles, y por último en invierno se marcan hembras preñadas y machos adultos, como también juveniles.

Foto: Hernán Povedano

Nombre común
Huemul, huemul del sur, wümul (mapudungun)

Nombre científico
Hippocamelus bisulcus

Estado de conservación
– En Peligro, por el Reglamento de Clasificación de Especies (RCE) desde el año 2007.
– En Peligro, por la lista roja de la IUCN desde el 2016.
– Declarado Monumento Natural de Chile (2006) y de Argentina (1996).

Parque Nacional Patagonia | Foto: Hernán Povedano

El ciervo más austral del mundo

Caracterización de la especie

El huemul es considerado el ciervo más austral del mundo. Presenta un aspecto robusto, pudiendo ser observado solo o en pequeños grupos familiares. Los machos se caracterizan por poseer en su cara una mancha negra con forma de “Y” y tienen astas (cornamentas) habitualmente bifurcadas que pueden llegar a los 30 cm, las cuales pierden en invierno. Las hembras no poseen astas y normalmente se encuentran acompañadas de la cría de la temporada, y un macho. Los huemules poseen un pelaje denso y grueso, siendo excelentes nadadores.

Distribución y hábitat

Originalmente la distribución del huemul se extendía desde los 34 a 54º latitud Sur en Chile y las zonas ocupadas de los bosques andinos y estepas ecotonales de Argentina entre 36 y 52º de latitud sur. A la fecha su distribución original se ha reducido dramáticamente, encontrándose extinto en varias regiones y con poblaciones fragmentadas. Se estima que no más de 1.500 huemules sobreviven en Chile y Argentina, como resultado de reducciones de más del 99% en el tamaño de la población y de más del 50% en distribución, explicando su condición de especie en peligro de extinción.

Su principal hábitat son los bosques de lenga y zonas de matorrales de ñire, pudiendo alcanzar zonas de estepas de altura. Se pueden observar poblaciones fragmentadas en los sectores más altos de la cordillera (entre los 900 y 1.400 m.s.n.m), probablemente producto de la ocupación de su hábitat original.

Ciclo de vida

Las hembras gestan durante siete a ocho meses aproximadamente, período luego del cual nace solamente una cría por parición, de color uniforme (sin manchas) que permanece la mayor parte del tiempo echada durante las primeras dos semanas, con el fin de pasar inadvertida a los predadores. Se desplazan sólo para ser amamantadas por períodos cortos por la madre. Viven alrededor de 12 años.

Alimentación principal

Es una especie ramoneadora, consumen hierbas, hojas de arbustos y árboles, que varían con la latitud y estación del año. Dentro de su menú preferido se encuentra la frutilla del diablo, orquídeas, anémona y la paramela. Las plantas leñosas, como arbustos y renovales de árboles, también son apetitosas, como la leñadura, maitén enano, el ciruelillo, parrilla, la chaura y la lenga.

Amenazas

Las principales amenazas que enfrenta el huemul están asociadas a actividades antrópicas, como son los incendios forestales, la caza ilegal, reducción y modificación de su hábitat (tala de bosques, cambios de uso del suelo, reemplazo de la vegetación nativa), introducción de especies silvestres (ciervo rojo y jabalí) provocando competencia por el alimento y desplazamiento hacia un hábitat de menor calidad y el aumento de posibilidades de transmisión de enfermedades. También las obras de infraestructura (caminos, centrales energéticas y minería), el desarrollo turístico no planificado, ataque por perros y enfermedades transmitidas por el ganado doméstico constituyen amenazas comunes. En relación a esto último, se encuentra la enfermedad linfoadenitis caseosa (LCA), provocada por la bacteria Corynebacterium pseudotuberculosis, transmitida a los huemules por el ganado doméstico. La infección con la bacteria se expresa de forma visible a través de abscesos en distintas partes del cuerpo.