Foto: Diego Ramos para Rewilding Chile
Luego de más de 20 años trabajando por la conservación terrestre en la Ruta de los Parques de la Patagonia, hemos expandido el foco hacia el mar. A través de nuestro Programa Marino buscamos crear nuevas áreas marinas protegidas, relevando la importancia de conservar ecosistemas completos y conectados, para garantizar la continuidad ecológica.
La Patagonia chilena posee uno de los mayores ecosistemas de fiordos del planeta, con cerca de 84.000 km de costa, es decir, más de 2 veces la circunferencia terrestre.
Los sedimentos ricos en nutrientes aportados por el deshielo de los glaciares y los ríos da forma a un ecosistema de asombrosa biodiversidad, hábitat de numerosas especies, como el hidrocoral rojo (Errina antarctica), especie vulnerable y clave para medir la salud de los ecosistemas; la ballena sei (Balaenoptera borealis) y el pez hielo (Champsocephalus esox), endémico del sur de la Patagonia, ambos en peligro de extinción. En estos paisajes marinos, sobresalen los bosques de algas gigantes (principalmente Macrocystis pyrifera), uno de los hábitats más resilientes y productivos del planeta y que en la Patagonia se mantiene todavía intocado, a diferencia de otras regiones del país donde se extrae con fines comerciales.
Si bien en Chile se ha avanzado mucho en la creación de áreas marinas protegidas, y el 42% del mar chileno se encuentra bajo alguna categoría de protección, entre Puerto Montt y Cabo de Hornos menos del 1% de los ecosistemas costeros patagónicos se encuentran estrictamente resguardados. Con nuestro Programa Marino buscamos aumentar esta protección del 1% al 10% para asegurar la continuidad de los procesos ecológicos, proporcionando un océano sano con sus ecosistemas completos.
Gracias al apoyo de diversas organizaciones, desde 2021 hemos realizado más de 15 expediciones en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, en colaboración con diversas instituciones como la Universidad Austral de Chile, CADIC-Conicet de Ushuaia (Argentina), Universidad de Los Lagos, el Instituto Español de Oceanografía y la Universidad de Magallanes, entre otras. Estamos identificando y documentando ‘hotspots’ de biodiversidad con el propósito de ampliar el conocimiento sobre la estructura de las comunidades marinas y cómo se ven influenciadas por las variables ambientales. También mapeamos amenazas y monitoreamos el estado ambiental de hábitats únicos y poco estudiados.
Esta caracterización inédita que hemos emprendido de ecosistemas valiosos y frágiles nos permitirá construir los argumentos científicos y técnicos para proponer la creación de áreas marinas protegidas a lo largo de la Ruta de los Parques de la Patagonia.
Queremos crear una red de Parques Marinos en la Ruta de los Parques de la Patagonia chilena que asegure la conservación y conectividad de los ecosistemas marinos, protegiendo la biodiversidad marina de las principales amenazas existentes y potenciales.
En particular, buscamos proteger los bosques de macroalgas Macrocystis pyrifera, conocidas como huiro, a través del establecimiento en el mediano plazo de una figura de conservación permanente, como es el de Monumento Natural.