100 años de parques nacionales: La conservación como nuestra mejor inversión

Este mes de agosto conmemoramos un hito fundamental para la historia patrimonial y ambiental de nuestro país: el centenario de la creación del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales. En 1926, Chile dio este importante paso inaugurando una mirada país y una tradición presidencial de creación de áreas protegidas que ha sido transversal: cada Presidente, sin excepción, ha creado al menos un parque nacional durante su mandato.

Hoy, cien años después, son 46 los parques nacionales que protegen los valiosos ecosistemas de nuestro país, posicionándonos como líderes a nivel mundial en la protección de nuestro territorio con un 22% protegido. Sin embargo, también enfrentamos importantes desafíos: el Estado invierte menos de 2 dólares por hectárea protegida al año, ubicando a Chile entre los diez países más desfinanciados en materia de áreas protegidas.

A pesar de esta realidad, las cifras demuestran que los parques nacionales son una oportunidad de inversión que genera importantes beneficios. Un reciente estudio que elaboramos junto a la consultora McKinsey midió el impacto de la inversión pública en los parques nacionales de la Patagonia chilena (Ruta de los Parques), revelando que en 2024, por cada dólar que el Estado invirtió en ellos, retornaron 6 dólares a las comunidades locales.

A cien años de la creación de nuestro primer parque nacional, hay evidencia contundente de que resguardar nuestra biodiversidad es una de las respuestas más efectivas frente al cambio climático y la extinción de especies, al tiempo que, con la inversión adecuada, se estimula el turismo, el empleo y el bienestar de las comunidades. En este nuevo centenario que iniciamos, el desafío es seguir robusteciendo la mirada país que hemos construido.

Carolina Morgado, Directora Ejecutiva de Fundación Rewilding Chile.

Las proyecciones indican que para 2030, por cada dólar invertido se generarían 8,6 dólares en ingresos para los territorios de Los Lagos, Aysén y Magallanes. Datos que demuestran el enorme valor del turismo de naturaleza, en un contexto donde, según Sernatur, cerca del 60% de quienes visitan Chile indica que la naturaleza es uno de los principales motivos de su viaje.

El estudio también pone de manifiesto un claro desafío: Torres del Paine concentra cerca del 90% de los ingresos generados en los parques nacionales de la Patagonia, lo cual da cuenta de la necesidad de impulsar el desarrollo de infraestructura habilitante que incentive la visitación a otras regiones y sus áreas protegidas, y que permita la conectividad. Contar con instalaciones y una gestión adecuada es fundamental para dinamizar el encadenamiento económico, transformando a los parques en verdaderos motores de economías locales.

A cien años de la creación de nuestro primer parque nacional, hay evidencia contundente de que resguardar nuestra biodiversidad es una de las respuestas más efectivas frente al cambio climático y la extinción de especies, al tiempo que, con la inversión adecuada, se estimula el turismo, el empleo y el bienestar de las comunidades. En este nuevo centenario que iniciamos, el desafío es seguir robusteciendo la mirada país que hemos construido, transitando hacia nuevos mecanismos de financiamiento para nuestras áreas protegidas, fomentando la participación de la sociedad civil a través de la filantropía ambiental, y consolidando una visión donde los parques nacionales sean considerados una inversión y no un gasto.